¿Cómo gestionar mi tiempo en familia?

No cabe duda de que la gestión del tiempo ha adquirido en las últimas décadas una gran importancia en nuestra sociedad. La sensación de “tener mucho que hacer y poco tiempo disponible” no es ajena a casi nadie. ¿A qué dedicas tu tiempo? ¿Cómo lo gestionas? ¿Cuándo actúas con el piloto automático?


La dificultad de encontrar el equilibrio entre vida profesional y personal es cada vez mayor, y las consecuencias de no encontrarlo son demasiado importantes para obviarlas: ¿Cómo afrontar éstas situaciones? El incremento de nuestros niveles de estrés y ansiedad, ha convertido la ansiedad en la enfermedad del siglo XXI, siendo la mayor causa de baja laboral hoy en día.


Stephen R. Covey popularizó la Matriz de Gestión del Tiempo de Eisenhower en su libro Los 7 Hábitos de la Gente Altamente Efectiva, afirmando que ya no se trata de gestionar el tiempo, sino de gestionar dónde debemos poner nuestra atención en cada momento.


Dwight D. Eisenhower decía que tendemos demasiado a centrarnos en las cosas que son importantes y urgentes a la vez, lo que genera un comportamiento reactivo ante lo que se tiene que hacer de forma inmediata, en vez de centrarnos en las cosas que son importantes, aunque poco urgentes, lo que sería la base de un comportamiento más estratégico, orientado a objetivos a largo plazo.


Para encontrar ese equilibrio entre la vida profesional y laboral debemos descubrir qué es lo más importante para nosotros. Tú ya tienes esos valores, por eso hablamos de descubrirlos. Están dentro de ti, aunque no sepamos ponerles nombre y apellido.


Volviendo a la Matriz de Eisenhower, él pensaba que debemos dedicar atención y tiempo a nuestras actividades en función de su importancia y urgencia.

  • Algo es urgente cuando requiere una atención inmediata. Las cosas urgentes atrapan tu atención, te presionan constantemente. La trampa está en que muchas de ellas son fáciles, o son divertidas, o son populares, pero son poco importantes.

  • Algo es importante cuando contribuye a tus objetivos a medio y largo plazo, a tu propósito de vida. Para no desatender las actividades que son importantes, pero no son urgentes, necesitas ser proactivo, ya que éstas no demandan tu atención. Si las dejas de lado, llegará un momento en que se convertirán en urgentes, y este comportamiento te llevará al circulo vicioso que implica vivir siempre en modo reactivo, en una situación de crisis continua.

En el cuadrante de la planificación, están las cosas que te permiten vivir aprovechando oportunidades y actuando preventivamente, en vez de resolviendo problemas. Cosas como crear y reforzar relaciones personales, hacer ejercicio, planificar tu futuro, aprender, etc. Para moverte hacia este cuadrante, primero debes tener claras cuáles son tus prioridades y conocer tus valores para aprender a decir no a otras actividades, algunas aparentemente urgentes e importantes.

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